domingo, 5 de febrero de 2017

HISTORIA DE UNA CANCIÓN 4: LE FREAK - CHIC

El año 1977 iba a terminar a lo grande. Nile Rodgers y Bernard Edwards los creadores de la Banda Chic echaron un vistazo a sus armarios, sacaron sus mejores galas, buscaron sus zapatos más elegantes y se arreglaron para aquella Nochevieja inolvidable. Durante esa fría noche del 31 de diciembre, los músicos iban muy felices. Merecía la pena. Mientras cualquiera enumera mentalmente sus propósitos para el año que está a punto de entrar, el guitarrista y el bajista, cerebros de Chic, tenían la seguridad de empezar 1978 con la oportunidad de sus vidas. Por esa época, Chic se estaba haciendo un nombre; el grupo había debutado en 1977 con un álbum homónimo repleto de temas bailables como ‘Dance, dance, dance (Yowsah, yowsah, yowsah)’ o ‘Everybody dance’.
Esa última noche del año, Rodgers y Edwards se encontraban a la puerta de la legendaria discoteca Studio 54, el templo de la música disco en Nueva York, para reunirse al otro lado con una auténtica diva. La mismísima Grace Jones les había citado, y que una figura como Jones estuviera interesada en ellos era una buena noticia para el grupo, por lo que su futuro estaba al otro lado de la puerta del Studio 54. Sin embargo, las cosas nunca salen como uno se lo espera y Nile Rodgers recordó lo que sucedió cuando les llegó el turno en la cola de la entrada: “Grace Jones no había dejado nuestros nombres en la lista y el portero no nos dejó entrar. El Studio 54 era así. Quizá nuestra música estuviera sonando dentro, pero el local estaba lleno en Nochevieja y nosotros estábamos al comienzo de nuestra carrera”.
Las expectativas de ambos se fueron por la borda, así que tras quedarse con la miel en los labios, no tuvieron más remedio que buscarse un plan alternativo: “Mi apartamento estaba a una manzana, así que Bernard y yo fuimos allí para sofocar nuestros lamentos. Cogimos un par de botellas de champán de la tienda de bebidas de la esquina y fuimos a mi casa, enchufamos nuestros instrumentos y empezamos a improvisar”. Para Rodgers, coger los instrumentos era la forma ideal de exorcizar el sabor amargo de la noche: “La música no solo era nuestro medio de vida, también era nuestro entretenimiento y nuestro recreo. Y como nos sentíamos mal, tocamos música para hacernos sentir bien”. Lo que comenzó como un divertimento, algo para no sentirse tan mal al acabar el año, derivó en un ritmo que les gustó: “Empezamos a improvisar el ahora famoso riff, Bernard y yo éramos especialmente buenos haciendo riffs e improvisando juntos. Solíamos improvisar y escribir canciones de esa manera, a veces echábamos mano de ideas que flotaban alrededor. En ese caso, el riff fue supersencillo, no lo habíamos planeado. No es que lo tuviera guardado. Simplemente fue algo que surgió. Siempre me gustó la canción ‘Sunshine of your love’ y quería componer una canción con un riff para Chic, aunque no un riff totalmente lineal, eso no sería típico de Chic, así que añadimos un pequeño punteo y comenzamos a cantar”. Las palabras que acompañaron al nuevo riff expresaban perfectamente cómo se encontraban Rodgers y Edwards después de que la más importante discoteca del momento les hubiera dado con la puerta en las narices: ‘Fuck off’ (‘Que os den’). “Estábamos muy cabreados por lo que había pasado”, explicó el guitarrista de Chic. “Era el Studio 54, era Nochevieja, era Grace Jones y llevábamos puestos los trajes más caros que teníamos (en aquel entonces, a finales de los setenta, nuestros trajes podían costar un par de miles de dólares cada uno) y nuestros zapatos más lujosos se habían empapado caminando sobre la nieve. Así que ‘Fuck off’ fue una canción protesta, y pensamos que era muy buena, ‘Aaaah, fuck off!’. Tenía química. Pensé: ‘Este puede ser el himno de todo el mundo al que deja tirado un taxista o de cualquier chaval que quiere decírselo a sus padres’”.
Pero por mucho que a Nile Rodgers le gustara su nueva canción protesta, encontró un problema en las palabras empleadas: “Fue un par de años antes del hip hop, no podíamos decir eso en la radio así que lo cambiamos a ‘Aaaaah, freak out’”. Además, según Rodgers, Edwards tampoco estaba convencido: “Yo era un ex Pantera negra, pero Bernard era religioso”. Para llegar de ‘Fuck off’ a ‘Freak out’, tuvieron que darle varias vueltas: “Tuvimos que rediseñar la canción para completarla con ‘Fuck off’. Hay que recordar que no lo pensamos antes de sentarnos y tocar. Una vez nos sentamos y tocamos y empezamos a cantar ese gancho, sonaba bien; tan bien como ‘freak out’. De hecho, si no hubiéramos llegado a ‘fuck off’, nunca habríamos escrito ‘Freak out’ y otra canción se habría convertido en nuestro gran éxito. Estábamos gritando: ‘Aaaaah, fuck off!’. Bernard y yo a menudo escribíamos el gancho de la canción primero, y una vez que teníamos un estribillo que valía la pena, seguíamos con el resto de la canción. Así que esa noche pasamos de ‘fuck off’ a ‘freak out’”. No obstante, el guitarrista no estaba del todo convencido de esta transición: “Primero, cambiamos ‘fuck off’ por ‘freak off’ y fue horrible. Estábamos cantando y nos tropezábamos con el ‘freak off’, porque quedaba pobre en comparación. Y de repente me vino. En un segundo, se me encendió la bombilla y canté ‘Aaaaah, freak out!’”.

Finalmente, el tema se tituló ‘Le freak’ y sirvió como single para el segundo álbum de la banda, “C’est Chic”, publicado en 1978. Y aquella canción con la que Chic pretendía mandar al carajo al Studio 54 se convirtió en uno de los temas más destacados de la música disco, un single rompepistas que no podía faltar en la discoteca neoyorquina que poco antes les negó la entrada. La reputación del tándem Rodgers-Edwards creció y Nile Rodgers acabaría colaborando con artistas y grupos de lo más variado: Sister Sledge, Diana Ross, David Bowie, Madonna, Deborah Harry, INXS, Duran Duran, Olé Olé, Pharrell Williams o Daft Punk. A pesar de aquella mala experiencia de la Nochevieja de 1977, Nile Rodgers y Grace Jones finalmente trabajaron juntos, en el álbum de la cantante “Inside story”, publicado en 1986. Casi tuvo que pasar una década para que Rodgers y Jones se reencontraran. Si el guitarrista se sintió molesto por no poder entrar en el Studio 54, ¿cómo pudo sentirse Jones al comprobar que aquella Nochevieja le habían dado plantón a una diva como ella dos músicos por entonces semidesconocidos?


HE MAN - COMIQUITAS

Todo comenzó en 1981, cuando la empresa de juguetes Mattel estaba empecinada en sacar a la venta muñecos de Conan, aquel personaje que en el cine tuvo la cara de Arnold Schwarzenegger. Incluso hasta llegaron a fabricar uno como modelo, hecho a la imagen y semejanza del ahora ex gobernador de California. Pero estos señores no tuvieron en cuenta un pequeño detalle: para hacer esos muñecos, primero debían conseguir los derechos, o al menos llegar a un acuerdo con quien los poseía. Pero como esto no fue posible, pensaron en hacer algo parecido pero con personajes totalmente nuevos. 
Así fue como en 1982 salió al mercado la primera tanda de muñecos de Amos del Universo. Eran sólo nueve: He-man, Skeletor, Stratos, Man-At-Arms, El Hombre Bestia, Mer-Man, Zodak, Teela y Battlecat. Todos venían acompañados de un pequeño cómic que contaba las aventuras de esos personajes tan raros como desconocidos. La recepción de los chicos fue buena, pero Mattel quería más, por lo cual apostaron en crear una serie televisiva de veinte episodios de poco menos de media hora, donde se exhibieran los muñecos, lo cual sería la mejor promoción posible. De esta manera, se asociaron con Filmation para que llevase adelante el proyecto basándose, siempre, en los modelos de juguetes que estaban en el mercado. Es bueno aclarar que, esta productora, se tomó ciertas licencias en la elaboración final del dibujo animado, y es por eso que algunos muñecos tienen pequeñas diferencias con su símil televisivo.
Si bien la idea de Mattel era realizar solo veinte capítulos donde se exhibieran sus productos y así vender más muñecos, en Filmation creían que se podía hacer algo mucho mejor con toda esa historia creada por la empresa de juguetes, por lo cual, luego de mucho negociar, llegaron a un arreglo y la serie estuvo en el aire dos temporadas, con 130 episodios en total. El 5 de septiembre de 1983, fue la primera vez que He-Man salió al aire con un capítulo que fue el primero, como podía haber sido el tercero o el cuarto, ya que la historia no tuvo un principio definido, como tampoco un final.
He-Man, en realidad es el Príncipe Adam de Eternia, hijo del Rey Randor y la Reina Marlena, reyes de Eternia. Marlena es de origen terrícola, por lo que Adam es mitad humano. Eternia es un Reino que tuvo grandes ataques por el Consejo del Mal y este grupo fue atrapado por el muro místico hasta que se liberó en el día que el Príncipe Adam cumplió 16 años. En ese momento La guardiana del Castillo de Grayskull "Sorceress", vió que tanto Grayskull como Eternia sufrían peligro y telepáticamente se comunicó con Man-At-Arms para que llevara al Príncipe Adam al Castillo de Grayskull donde le explicara que será un gran guerrero llamado He-Man. Sorceress le dio a Adam el poder para convertirse en He-Man si éste empuñaba su espada mágica y decía: "Por el poder de Grayskull... ¡Yo tengo el poder!"
Sorceress, se comunica telepáticamente con He-Man y se convierte en un halcón cuando es necesario. Además Sorceress es madre de Teela, la cual cuando era bebé la intentaron raptar y fue salvada por Duncan quien se convirtió en su padre adoptivo. La bella y decidida Teela, capitana de la Guardia Real e hija adoptiva de Duncan (mentor del Príncipe Adam), está enamorada de He-Man (no de Adam) Esto es parecido a la historia de Luisa Lane y Clark Kent en Superman).
La mascota de Adam es un cobarde y bastante afeminado tigre verde llamado Cringer. Tras transformarse Adam en He-Man, Cringer crece y obtiene valor, convirtiéndose en Battle Cat, que es una especie de "corcel" para He-Man. 
Para proteger a su familia, He-Man mantiene su doble identidad en secreto, compartiendo la verdad únicamente con Man-At-Arms (el alias de Duncan), Orko, Cringer/Battle Cat, y Sorceress.
Adam tiene una gemela más joven que él llamaba Adora, en teoría Princesa de Eternia, pero que lidera la Gran Rebelión contra Hordak en el planeta Etheria (no confundir con Eternia). Adora, al igual que Adam, ha sido dotada del poder de Grayskull, y se puede convertir en She-Ra, la Princesa del Poder. Son dos series distintas, aunque He-Man apareció ocasionalmente en She-Ra.
En Venezuela la serie se emitió por Venevision. La canción fue interpretada por el Capitán Memo.
Sin embargo, como este blog en realidad no tiene como finalidad presentar solamente reseñas de esas series que disfrutábamos de chamos, es necesario de hablar algunas cosas que percibimos ahora.
Adam, el príncipe que después se convierte en He-Man, viste licra morada y franela rosa, muy ceñidas al cuerpo. El corte de pelo, es más el de una top model que el de un superhéroe. Mientras, los demás hombres visten armaduras, y llevan bigote de machos. (Primera pista sospechosa)
Ahora bien, la cosa se pone más sospechosa cuando se transforma en He-Man, un musculoso hombre que viste sólo una tanga de piel y una especie de cinturón cruzado en el pecho. La piel y el cabello, adquieren otro color: moreno con el pelo rubio. Es como si el poder Grayskull, además de fuerza, le diera un bronceado inmediato. Recapitulemos, He-Man es un hombre musculoso, bronceado, que usa tanga de piel y tiene el cabello teñido… podría trabajar perfecto en la película Magic Mike XXL.
El tigre, Cringer, cuando no está en su etapa de ‘poder’, es un gato homosexual, es en serio, es amanerado a más no poder. Pero eso sí, cuando se transforma en Battle Cat, es toda una fiera cabalgada por un musculoso hombre.
Bueno, y su contraparte, She-Ra, tiene creo que aún más alusiones homosexuales. Para empezar es ella, 
La mujer (con mayúsuculas), quien rescata, en casi todos los capítulos, a sus amigas amazonas, o rebeldes. Y su nombre, como mortal es Adora. Swiftwind, su compañero fiel, es un unicornio que tiene en las alas los colores del arcoíris. Y su mejor amigo es Bow, un guitarrista y cantante que lleva en el pecho un corazón y tiene pintado el cabello y el bigote de un bonito color rojo (las cejas las tiene oscuras).  A la hora de luchar, es un gran arquero.
En estos tiempos de libertades sexuales, la cosa no causa resquemor, pero en mis felices tiempos de chamo en que todavía no pensábamos liberalmente, simplemente disfrutábamos la serie sin sus connotaciones, porque éramos inocentes